Miles de visitantes sólo buscan a la Gioconda para hacerse un Selfie
La Gioconda de Leonardo da Vinci retocada en un meme.

Esta mañana la radio me despertaba con la noticia de que la Gioconda ha sido trasladada en el museo del Louvre desde la sala en la que está habitualmente desde el año 2010 –la sala de ‘los Estados’- hasta su nuevo emplazamiento que es la sala de ‘los Médicis’.

Este cambio se ha llevado a cabo como consecuencia de unas obras de reformas que se están llevando en la sala donde millones de personas acuden para observar a la enigmática mujer que Leonardo da Vinci pintara hace ya cinco siglos.

No soy especialista en arte y poco tengo que añadir a la calidad artística de la obra. Enigmática es por supuesto. Sin embargo, nunca he descubierto qué tiene de especial la señora que no se sabe muy bien si ríe o muestra una mueca amarga.

Pero lo fundamental de esta noticia o lo más llamativo para quien suscribe es el comportamiento de miles de visitantes que cada día esperan durante horas para llegar a ver a este pequeño cuadro que es la joya de la corona del museo más visitado del mundo.

Miles cada día, millones que pasan durante el año, una vez llegan a la sala donde se encuentra la pintura, en los pocos segundo que pueden estar para admirarla y dejarse cautivar, lo que hacen es darse media vuelta y hacerse un ‘selfie’ con la Gioconda de fondo.

mona-lisa-selfie-2Da la risa observar cómo este mundo tan tecnológico no ha logrado eliminar en muchas ocasiones la estulticia de mucha gente. Los móviles inteligentes que desde hace años llevamos en nuestros bolsillos y que nos hacen la vida más fácil en muchas ocasiones sólo nos demuestran lo sencilla que es esta sociedad que vive de puertas para afuera y tiene como gran preocupación o escaparate para muchos el tomarse un gin-tonic en cualquier terraza para fotografiarse y colgarlo en una red social para que todos veámos lo bien que se lo pasa.

El otro día ocurría lo mismo cuando en el momento de la discordia, cuando el Señor del Prendimiento lo subían en la acera de la Porvera en un momento para el recuerdo, muchos sólo querían grabar su vídeo personal del momento.

Era sólo una reflexión de la sociedad que nos ha tocado vivir. Afortunadamente con gente mucho más limpia y perfumada –excepto honrosas excepciones-. Bien acicalados y con conocimientos de alcance en el área de las tecnologías. Pero ciertamente tonta y superficial en un gran número de ocasiones. Como en el Louvre; cuando uno llega por fin al ver el pequeño cuadro de da Vinci y sólo se te ocurre en los segundos que tienes hacerte una foto.

Ahora entiendo la razón por la que la Sábana Santa sólo se muestra en ostensiones que se organizan cada treinta años, por lo menos.