Jesus y Juanma Muñoz. Hermanos y gerentes del jerezano Tabanco San Pablo.

El Tabanco San Pablo es un establecimientos con solera e historia. Está en la calle San Pablo de Jerez de la Frontera y es un lugar donde se vienen despachando vinos desde hace más de ochenta años.

A finales de la década de los setenta, el conocido jerezano Atanasio Muñoz ‘El Nene’ se hacía con la gestión de este lugar tan emblemático. Atanasio dejó buena descendencia y sus hijos, Jesús y Juanma, llevan ahora el tabanco como si el tiempo no hubiera pasado “teniendo en cuenta lo que tenemos, debemos evolucionar, pero sin perder la esencia”, comenta Juanma Muñoz.

En el año 1981, Atanasio amplió el local agrandándolo por un lado para abrir una nueva puerta. Era el sitio idóneo para montar una andana de botas de vinos. Se llenaron de oloroso de buena ‘reata’ de las bodegas Valdespino y se olvidó el asunto. “Bueno no nos olvidamos del todo ni mucho menos. Se fue controlando, mimando y rociando cuando era necesario con vino de la misma calidad”, afirma Juanma. Pero siempre se hizo como un gesto de fidelidad y cariño a quienes le precedieron.

Hace ya unos meses, Juanma y Jesús decidieron abrir aquel tarro de las esencias jerezanas y se probaron los vinos. Los especialistas en la cata no dudaron en reconocer su excelencia. Se trata de un oloroso viejo que por su proceso de envejecimiento toma un característico color ámbar a caoba intenso. En cuanto a boca, hay que destacar que tiene aromas a nuez, madera y cuero. Es un caldo muy balsámico y con difícil penetración nasal. En boca tiene una entrada redonda, potente y áspera que nos deja una suave sequedad y un regusto largo y salino muy agradable. Un vino, en definitiva, a la altura de los mejores y destinado a paladares exigentes.

Y así se le dio el nombre de ‘Homenaje’ en recuerdo de los antepasados que llevaron con primor este tabanco tan auténtico en Jerez. Un homenaje particular que cualquier cliente o visitante puede disfrutar a tan sólo 3,50€ la copa en catavino. A un precio inmejorable. No es posible llevarlo a casa ya que no es un vino destinado al embotellado.

Por tanto, en el Tabanco San Pablo, además de encontrar cualquier joya colgada en la pared a modo de cartel taurino o fotografías antiguas, también se puede degustar un caldo de primerísima calidad. Su oloroso ‘Homenaje’ está a disposición de todo aquel que lo quiera degustar. Quizá con un buen queso que en el tabanco se sirve de categoría. Y no a un precio inalcanzable. Un vino made in Tabanco San Pablo. Criado al abrigo de tantas tertulias. De tantos brindis y de tantos momentos de amistad y gentileza.

Está en la calle San Pablo. Una oferta más para poner en valor este establecimiento tan jerezano.

Tabanco San Pablo, 12

Horario.- de 12.30 a 16.00 – de 21.00 a cierre
Los Domingos y Lunes cerramos por las tardes
tabancosanpablo.es