Paseíllo taurino en El Puerto.
Momento del paseíllo en la plaza de El Puerto de Santa de María.
Mano a mano en la Gira de la Reconstrucción aplazada entre los dos toreros sevillanos Pablo Aguado y Rafa Serna

Ganadería.- Se han lidiado toros de Jandilla, desiguales de presentación y juego. Destacó el tercero de la tarde. Primero y cuarto muy blandos.

Pablo Aguado, catafalco y oro, silencio y dos orejas.

Rafa Serna, marfil y oro, oreja y silencio.

Incidencias.- Corrida de la Gira de la Reconstrucción aplazada el pasado mes de octubre. Todas las entradas vendidas cumpliéndose las distancias físicas en los tendidos. Antonio Chacón saludó tras banderillear al segundo. Salvador Ruano ofició de sobresaliente. Tarde soleada y con algo de viento.

Primera corrida de toros de la temporada en España en este año de 2021. Era la recuperación de uno de los festejos aplazados el pasado año en la Gira de la Reconstrucción y que, por fin, pudo darse. Ubrique fue el escenario y población protagonista; en el corazón de la serranía gaditana. Una fecha histórica desde el punto de vista taurino. En la serrana plaza sí cabían alfileres en los tendidos, pero los billetes estaban todos vendidos. El aforo era el máximo que se podía acoger manteniendo ese metro y medio de distanciamiento físico llevado escrupulosamente para cumplir con las restricciones sanitarias por el coronavirus. Pero el ambiente se respiraba por todo lo alto y la tarde se presentaba soleada y algo fresca, pero agradable. Anunciados en los carteles dos jóvenes toreros sevillanos con mucho ambiente. Pablo Aguado y Rafa Serna. Duelo en la cumbre trasladada a la sierra de Cádiz.

Acapachado de cuerna fue el primero de Jandilla. Bajo y con hechuras. Pablo le cogió el pulso en el saludo con el capote destacando con una verónica cargada de temple. Tenía cierta clase el de Jandilla pero en el único encuentro con el caballo claudicaba y comenzaba a manifestar su falta de fuerza. Galopó en banderillas con las manos por delante hasta llegar a la faena. Aguado enganchó la muleta dos veces en la primera serie con la derecha. Quizá fue la clave para que el burel perdiera gas conforme avanzaba la faena y fuera de más a menos. El temple puede llegar a ser fundamental en una tanda. Aguado se situó al hilo del pitón y no se decidió a tirar la moneda. Apostó por la técnica. Así que aquello no llegó a contagiar el ánimo del público. Rubricó con una buena estocada y rodó sin puntilla.

El segundo de la tarde repitió con codicia en el capote de Serna. Tomó un buen puyazo en el encuentro con el jaco y en banderillas se lució Antonio Chacón con salero y torería ante el buen galope del ‘jandilla’. La faena de muleta la comenzó el toro con unas deslucidas embestidas, muy desordenadas, y a media altura. Rafa Serna demostró mando desde el primer muletazo y poco a poco le fue bajando la mano y sometiéndolo, brillando en las series a la mitad de la faena. A partir de ahí, se deslució el animal bajando en intensidad y perdiendo el poco gas que le quedaba. Detalles brillantes en la última tanda para cuadrarlo y buena estocada atracándose de toro.

Volvía Pablo Aguado en el tercero. Un toro feote, con mucha mazorca y con las puntas cortas y reunidas. Saludo capotero a la verónica y galleando por chicuelinas lo arrimó al caballo del que salió cayendo al albero ubriqueño. Nuevas chicuelinas vistosas en el quite. Destacar dos inmensos pares de banderillas de Iván García que saludó al respetable. Con garbo y elegancia se abrió con el toro Pablo Aguado hasta los medios en la primera serie. Una serie con la mano derecha muy templada, tirando muy bien del toro y sin perder ese corte de torero de mucho empaque. Con la mano izquierda vino lo mejor. Seda en las muñecas y gran calado con dos pases de la firma cargadas de esencia. Otra tanda con la izquierda de una gran elegancia. Codilleando en alguna ocasión con esa belleza que siempre imprime este ‘defecto’ en los tendidos. Una faena cargada de hermosura por su delicadeza y por el buen son que tiene en su concepto el torero sevillano. Un buen toro ante un torero inspirado. Media estocada tirándose con mucha verdad y un descabello.

El último de la suelta estaba inválido. Pura mantequilla color negra. Apenas se picó y con tan solo dos pares se cambió el tercio. Rafa Serna poco pudo hacer con un toro al que no se pudo bajar la mano ni tan siquiera llevándolo a media altura. Destacó en una serie con la mano izquierda pero apenas pudo haber lucimiento al no haber materia prima por delante. Tres pinchazos y estocada entera. Y hasta mañana que toreará en esta plaza Urdiales y de Justo ante un encierro de Núñez del Cuvillo.