El nivel de intolerancia de muchos que después piden democracia parece no tener límites. No importa que haya personas que vengan de fuera y se ofrezca una imagen deplorable. No hay conciencia de ciudad por parte de algunos.

Así que todos los años por Navidad nos tenemos que aguantar con la golfada de estos vándalos que atentan contra el belén monumental porque parece molestar con tan sólo su presencia.

Hay personas que sólo pueden provocar el levantamiento de estómago. Este año ya tenemos una nueva gamberrada. Será el alcohol o la mala leche. Pero el caso es que así apareció esta mañana el belén de Santo Domingo.

Como parecen no querer respetar nada, habrá que decir que son individuos que sólo producen asco.

Dejar comentario