Así ha amanecido la plaza San Andrés. Con el monumento de esta guisa. Algún animal de bellota que no es capaz de hacer lo mismo con la gitana que a buen seguro todavía conservará sobre su televisión, ha decido hacerlo en este monumento con nocturnidad y alevosía.

Así son algunos vándalos. Esto debería de estar penado. La pena es que nunca sabremos a qué especie pertenece el animal que ha puesto una bolsa de basura en las manos de estas esculturas. Que también hay que ser burro para coger una bolsa de desperdicios, subirse arriba y colocarlo.

Se trata del monumento que hiciera Nuria Guerra en su día para este emblemático lugar de San Andrés. Su nombre, ‘Las Edades del Hombre’. Simboliza las edades del hombre con la infancia, la madurez y la senectud.

Hay gente ‘pa tó’. Aunque algunos deberían de estar encerrados en el zoo.

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