Plaza Esteve en Jerez.
Imagen antigua de la plaza Esteve de Jerez.

La plaza Esteve recibe su nombre por el arquitecto municipal José Esteve López y que diseñó el mercado de abastos que se encuentra a pocos metros de este emplazamiento.
Si el lugar donde ahora está destaca esta bonita plaza de abastos fue en su día asunto de polémica, ahora, esta otra obra que se está llevando a cabo en la plaza Esteve no se queda atrás.

La obra del mercado de abastos fue asunto de debate ya que una parte importante jerezanos abogaban por la ubicación de la plaza de toros de ciudad en este lugar. Años antes, la plaza de toros hecha de madera había sido pasto de las llamas al producirse un incendio.

Ahora, no son los toros sino los adoquines. La Junta de Andalucía ha ordenado la paralización de las obras que estaban contempladas con los Fondos FEDER, al estar contemplada la retirada del adoquinado en la centrica plaza. Recursos y resoluciones producirán una dilatación en los plazos de entrega de las obras. Es decir que mientras que las administraciones —de distinto color político— se pelean por ver quién lleva la razón, serán una vez más los ciudadanos quienes ‘paguen el pato’. Así las cosas.

Adoquinado: that is the question

Manuel Sotelino

Posiblemente mi visión no sea la más políticamente correcta. No cabe duda de que el adoquinado sería lo más apropiado para un lugar tan céntrico. No romper con el paisaje urbanístico de una zona muy sensible a replanteamientos desde el punto de vista arquitectónico.

Sin embargo, se ha visto que el adoquinado puede ofrecer muchos màs problemas que el asfaltado. En un Ayuntamiento como el de Jerez que segurá endeudado hasta que las ranas tengas plumas, quizá lo más idóneo es asfaltar. Vuelvo a repetir que esto puede levantar ampollas.

Los grandes autobuses tiene buena parte de la culpa de las condiciones en las que quedaron los adoquines hasta hace bien poco. Seguir por esta senda propiciaría problemas de estabilidad dentro de unos pocos años.

Aunque lo suyo es el adoquinado, viendo las circunstancias en las que vive esta ciudad, abogo por el asfalto. Y ahora, coloquen una buena pira, amárrenme y metan fuego sin miedo alguno.  Quizá me lo tenga bien merecido.