Brindando con un palo cortado. Foto.- ams-sumilleresmadrid.com

El telediario de TVE informaba hace unos días que la ‘droga legal’ que más se consumía en España era la del vino. Las imágenes que aparecían en la pieza informativa eran las de algunas personas disfrutando de una copa de palo cortado ‘Regente’.

Sin entrar en qué se han convertido los informativos de las televisiones que más bien parecen manuales de qué debemos hacer o no, la noticia no podía ser más sesgada y ciertamente malintencionada.

Tiempos de cambios en los que debemos de estar atentos porque no nos cortamos ni un pelo en desacreditar costumbres y consumos que forman parte de nuestra cultura. Lo digo por el asunto de los toros, los cuales, están perfectamente normalizados y sin embargo existe una persecución contra este espectáculo con un fin muy claro: la desaparición. Lo mismo viene ocurriendo con la caza o con las romerías, en aras a un animalismo desenfocado que poco o nada tiene que ver con las relaciones atávicas que el hombre ha mantenido con el resto de la naturaleza y los seres vivos.

Pero lo fundamental es que a uno de los vinos con más renombre y más cotizados como son los de Jerez, sin ton ni son, casi se les criminaliza por el capricho abstemio de un aburrido editor de telediarios. Y todo ello se hace ignorando lo que significa la cultura del vino, su significado, el trabajo de siglos para su elaboración o lo que supone para una comarca, desde el punto de vista económico, la elaboración de un elemento tan preciado como es el vino.

Que se hubiera expresado en la pieza que el vino hay que disfrutarlo a pequeños sorbos, con moderación y no en una ‘botellona’ a lo salvaje podría un mensaje aceptable de todas a todas. Sin embargo, afirmar que el palo cortado de Jerez, un misterio indescifrable, es una droga legalizada solo ha podido salir de la mente de un ignorante que no ha disfrutado de este privilegio que Jerez conserva y que es capaz de sacar, de la rica tierra de albariza, los más preciados caldos con fama mundial.