Toros 'pedrajeños' de Albaserrada.
Novillos de la ganadería de Marqués de Albaserrada en la finca Mirandilla. Fotos - Cristo García.

La ganadería del Marqués de Albaserrada se encuentra a pocos kilómetros de Gerena. Concretamente bajo la loma en la que se encarama el bonito pueblo sevillano, cuna de muchos toreros y lugar de descanso de otros muchos.

En la cresta de Gerena se puede ver el palacio del marquesado de Albaserrada, donde también vivió el Conde de Santa Coloma. Casa palacio fortificada donde muy posiblemente, los hermanos Queralt (Enrique e Hipólito, conde de Santa Coloma y marqués de Albaserrada respectivamente) soñaban con criar toros en sus extensas tierras.

ganaderia-marques-albaserrada-toros (1)La finca se llama Mirandilla. Y allí es donde pastan los actuales toros con el hierro de Marqués de Albaserrada. Pero la historia comienza de esta familia con la crianza del toro bravo se remonta a 1912, cuando visto el éxito de don Enrique Queralt y Fernández de Maquieira, como ya se dijo conde de Santa Coloma, su hermano Hipólito también quiere dar el paso y criar sus propios toros. El conde de Santa Coloma logró ligar dos ramas del vasto tronco de la línea Vistahermosa –uno de los encastes fundacionales y prácticamente el noventa por ciento del toro que se lidia en la actualidad-. Por un lado vacas de Ibarra junto con vacas y sementales de Saltillo. Es el resultado del toro de Santa Coloma.

Algunos tratadistas sostuvieron que la parte comprada a su hermano don Enrique, procedía en su totalidad de la rama Saltillo. Es una especie de leyenda que no tiene vigencia actual si se ven los toros de encaste ‘albaserrada’ que mantiene la ganadería de Victorino Martín. Hay una clara línea ‘ibarreña’.

ganaderia-marques-albaserrada-toros (2)En cualquiera de los casos, por fin Hipólito pudo ser ganadero y de tronío. Pues sus toros dieron resultado en las plazas pasados algunos años, concretamente en el año 1918. Un año después fallecía don Hipólito. El año 1920, la ganadería siguió lidiando a nombre de sus herederos. Poco tiempo si se tiene en cuenta que don José Bueno, hombre del campo venido a más con los negocios del cultivo y el ganado manso, llegó hasta Mirandilla y allí a la señora viuda de don Hipólito le dejó caer las alforjas cargadas de billetes cuando ésta le comentó al tratante que tendría que buscar los avales necesarios para hacer la transacción. José Bueno abrió las alforjas y se derramaron los billetes por la mesa del escritorio del marqués mientras decía: “¿Le parecen bien estos avales, señora marquesa?”. Una vez fallecido José Bueno la ganadería pasó a nombre de su viuda, doña Juliana Calvo y de esta a sus sobrinos, los hermanos Escudero Calvo que son quienes la mantienen durante años. La llevaron a menos y cuando estaba a punto de irse al matadero, puesto que no había torero que tragara con los toros picantones y entrepelados de los Escudero Calvo, apareció Victorino Martín. Listo como él solo y con ansias de convertirse en ganadero de lidia. Junto a sus hermanos y en tres compras (1960, 1961 y 1965), adquieren toda la ganadería y el hierro así como la antigüedad. Y aquí finaliza la primera parte de la familia Albaserrada como ganaderos de bravo.

Vaca 'pedrajeña' de Albaserrada.
Vaca abierta de cuerna de pura estirpe ‘pedrajas’ de la ganadería del Marqués de Albaserrada.

En el año 1947, el Marqués de Albaserrada compraba un hierro a un jerezano llamado Rafael Romero de la Quintana. Esta ganadería estaba formada por reses de ‘Trespalacios’ y una porción de encaste Murube por la vía de doña Carmen de Federico. Rafael Romero de la Quintana fue quien vendió a Albaserrada esta ganadería a la que él le había añadido reses de los Hijos de Domecq. Se cambió el hierro por el actual y se añadió una compra hecha a Isaías y Tulio Vázquez de de vacas y el semental ‘Figurita’. Esta ganadería de Isaías y Tulio estaba formada por una de las ramas de Fernando Parladé, concretamente la que llega al ganadero cordobés Antonio García Pedrajas. De ahí que a este encaste se le conozca como el de ‘pedrajas’.

Se hicieron distintas compras de sementales a Isaías y Tulio Vázquez así como a ganadería Marqués de Domecq o Yerbabuena.

Muchos han sido los toros destacables de esta ganadería encastada y que por su raza y bravura ha tenido grandes éxitos. Por citar algunos, el más importante fue el del novillo ‘Laborioso’ que lidiado el 12 de octubre de 1965 en la Maestranza de Sevilla fue indultado. Este toro dejó mucha y buena descendencia en Mirandilla. También habría que destacar el toro ‘Revoltoso’ que obtuvo una vuelta al ruedo y se llevó todos los premios de los Sanfermines del año 1979 o el toro ‘Sombrero’ que ganaría el concurso de ganaderías en la corrida de la Prensa de Madrid en el año 1984.