Morante de la Puebla ayer en la plaza de toros de Sanlúcar.

Se han lidiado toros de Zalduendo aceptables de presentación y nobles. Tercero y quinto con una gran clase para la muleta. El quinto fue indultado. De nombre Jorguin. Numero 60 de 503 kg.

Morante de la Puebla, ovación y división de opiniones y oreja en el sobrero que pidió.

El Juli, dos orejas y dos orejas y rabo simbólicos.

Roca Rey, oreja y dos orejas.

Incidencias.- Lleno en tardé agradable. Saludo José María Soler tras banderillear al quinto.

Sanlúcar es un lugar de privilegio. La desembocadura, el río, el coto, la manzanilla y el ‘pescaíto’ reflejan un terreno en el ‘Hacedor’ puso más empeño. Si para colmo la tarde se remata en la centenario plaza de El Pino, la jornada se finaliza de manera casi idílica. No nos cabe la menor duda de que acudir a Sanlúcar siempre merece la pena. Barrameda, ese lugar en el que todos hemos vivido momentos sellados a fuego en nuestra retina. Grandes faenas, atardeceres para el recuerdo. Así de entusiasmado acudía el cronista, casi bucólico. Y entró con el ánimo por las nubes. La carnaza, los despojos o las vueltas al ruedo es lo menos. Lo verdaderamente importante es que a Sanlúcar vamos a ver torear. A disfrutar. Y siempre lo logramos cuando se nos desliza el día.

Toreaban Morante, El Juli y Roca Rey. La terna era para enmarcarla. Tres figurones del toreo que no nos dejaron impasibles. Y así fue más menos lo que ocurrió.

Morante lidió un lote inválido en el que sólo pudo ofrecer destellos. En el primero se le justificó y en el segundo se le pitó. Pidió el sobrero al final del festejo y el toro salió con un pico de genio que se defendió en la faena y con el que Morante construyó una faena de toma y daca. Dejó un recibo a pies juntos y una apertura de faena por alto que dejaron la huella insustituible de este torero y de su gran personalidad.

El Juli en su primer toro ofreció una gran dimensión lidiadora y técnicamente estuvo muy por encima de un toro que solo pasaba, sin emoción. Su segundo toro fue de excelente condición.  Noble y a más. Con una clase indiscutible con el que el Juli estuvo cumbre. Siempre templado y dando muletazos largos y con la muleta baja. Tanto por la iquierda como por la derecha. Borrachera de toreo bueno que hizo que el respetable se levantara de los asientos. Gran faena del torero de Madrid. Sin duda que ha sido una gran obra.

El tercer toro de la tarde tuvo una clase extraordinaria. Arrastraba el hocico hasta el final del viaje.  En su contra, que tuvo poca chispa. Roca Rey se montó encima de él y construyó una faena aseada. Su segundo del lote fue otro toro muy noble al que Roca Rey le recetó una gran cantidad de pases templados que calaron en el público. Estuvo bien Roca Rey, más no acabó de rematar, de levantar y de encantar como lo hizo en la temporada pasada. En cualquiera de los casos, es un torero con la hierba en la boca. Y mucho misterios habrá que decir.

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