Se acaba el año y todos nos preguntamos: ¿Dónde nos encontramos y hacia dónde vamos?


Miguel Ángel Castro / Economísta

La economía española ha mostrado una notable fortaleza, apoyada en la reducción de los desequilibrios macroeconómicos acumulados en la anterior fase de expansión y durante la crisis, la mejora de las condiciones financieras por la política monetaria acomodaticia, la orientación expansiva de la política fiscal y los efectos del descenso en el precio del petróleo. Estos factores han amortiguado el impacto de la incertidumbre generada, a lo largo del año, por la prolongación hasta fechas recientes de la situación de interinidad del Gobierno y por la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea.

Se prevé que el consumo de los hogares continúe mostrando ritmos de avance relativamente elevado.Por otro lado, la recuperación de la inversión residencial seguirá viéndose estimulada por la evolución favorable del mercado de trabajo y de las condiciones de financiación aplicadas tanto a la adquisición de vivienda por parte de los hogares como a su promoción y construcción por parte de las empresas del sector.El crecimiento del PIB seguirá sustentándose en el gasto doméstico y en la contribución de la demanda exterior neta, ésta será positiva aunque decreciente. Se prevé que el consumo de los hogares continúe mostrando ritmos de avance relativamente elevado. La evolución del gasto se apoyará en la prolongación del actual proceso de generación de puestos de trabajo. El aumento de la renta, hace que los hogares gasten una proporción muy superior de dicho aumento.

Además, el crecimiento del ahorro empresarial permitirá que los recursos propios puedan seguir desempeñando un papel relevante entre las fuentes de financiación de los proyectos de inversión. El descenso de los niveles de endeudamiento del sector y el saneamiento de los balances empresariales facilitará el proceso inversor.

Con respecto a los mercados de exportación,  se espera que tenga lugar un fortalecimiento del crecimiento de los mercados de exportación de España, que, desde el punto de vista geográfico, se concentrará en algunas regiones ajenas al área del euro,como Asia y Latinoamérica. Se estima que las exportaciones totales podrían aumentar por encima del 4% anual.

El empleo continuará creciendo a tasas elevadas, he de decir que el aumento del valor añadido está recayendo sobre ramas muy intensivas en mano de obra, como suele ser habitual en la economía española durante fases de recuperación como la actual.

El crecimiento del empleo conduciría a descensos continuados de la tasa de paro, hasta situarse por debajo del 15% en 2019.

En el ámbito externo, se han intensificado las incertidumbres acerca del rumbo de las políticas económicas globales, lo que termina repercutiendo negativamente en la economía mundial, a través de los mercados financieros y de los flujos comerciales mundiales. Dentro de la Unión Económica y Monetaria (UEM), además de la incertidumbre generada por las diversas citas electorales nacionales próximas, cabe destacar la negociación pendiente para la salida del Reino Unido de la UE y, sobre todo, las dudas sobre la configuración futura de la relación entre las dos áreas.

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