Dos instantáneas hechas en este fin de semana pasado en la ciudad. Fin de semana pasado por el tremendo calor que fundamentalmente se focalizó en la jornada del sábado en la que no se encontraba resuello o refresco ni tan siquiera a la sombra.

El verano es así, y parece presagiarnos uno de esos que se recuerda durante un tiempo. Habrá que hacerse a la idea de lo que nos queda por delante.

De momento, os dejamos con esta calle totalmente desolada cuando el calor apretaba más fuerte. Se trata de Doña Blanca que ni tan siquiera esperaba por esquina alguna. Y es que con lo que estaba cayendo del cielo, la pobre reina española tuvo que irse a una heladería a degustar una refrescante naranjada, pongamos por caso.

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