Cayetano en un paso por bajo. Foto Román Ríos - EFE

Muchos muletazos y poco contenido en una tarde en la que destacó Cayetano


Se han lidiado toros de Zalduendo, justos de presentación y pitones. Mansos y deslucidos.
‘El Fandi’, ovación tras aviso y oreja
Cayetano, silencio y dos orejas
López Simón, silencio y silencio tras aviso. .
Incidencias.- Algo menos de media plaza en tarde agradable

Manuel Sotelino

Comenzaba la edición 2017 de la Feria taurina de Jerez. Un clásico que no podemos nunca ni olvidar ni dejar de faltar. Se trata del gran olimpo del toreo. Grandes gestas, tardes de Paula, de Romero, de Manzanares y de Ojeda. En esta plaza hizo su presentación por primera vez un tal José Gómez Ortega. Y Manolete estuvo en la parte seria del espectáculo cómico cuando era tan sólo un chaval por despuntar. De aquellos años en los que los tendidos eran serios, callados y exigentes, hemos pasado a otra feria. Ya no viene Ordoñez. Ni tampoco torea Paula. Paco Camino ya no se anuncia ni hay corridas del arte del toreo. Ahora, en esta plaza, se nos trae a El Fandi, Cayetano y López Simón. O yo estoy equivocado o esto ha cambiado mucho. No sé si a mejor o a peor. Pero cambiado sí parece que está. Los públicos piden indultos a toros pajunos que no pueden ni con su alma y regalan orejas convirtiéndolas en baratijas. Esto es Jerez, amigos. Sean ustedes bienvenidos.

Fue una tarde casi pumblea. De esas que contaba el otro día Antonio Lorca en su crónica de El País cuando decía que ‘los toros son como los sermones. Si a los cinco minutos no se te ha movido el corazón, lo que comienza a moverse es el culo’. Pues eso.

El primero de El Fandi fue un toro nobilísimo al que, como decíamos anteriormente, se le pidió en indulto. No se vio en el caballo, pues se quedó crudo, y le faltó fuelle, alma, y chispa para ser de bandera. El de Granada le dio muchos muletazos pero hubo poca esencia. A su segundo toro le hizo un quite a la verónica con compás abierto. Banderilleó con desparpajo y lo muletero por ambos pitones. El toro iba y venía, pero siempre apretó para los adentros. Oreja.

Cayetano pocos misterios pido decir ante un primero soso, que calamocheaba y se defendía. Su segundo toro sirvió para el triunfo. Muchos muletazos por ambos pitones. Tantos hasta llegar al hartazgo. Metió la estocada tendida y sirvió.

López Simón me preocupa. Estuvo totalmente ido de la corrida. Ahí pasa algo. No es posible que un torero en plena proyección pueda estar tan lejos de la lidia. Entresijos del toreo. La lupa que el otro día le puso la afición de Madrid. Cosas de artistas. Pero esperemos que no sea esta una sucesión de sesiones en este estado. Mucho nos tenemos que durará poco en lo alto del escalafón. Estuvo ante un primero de su lote manso con el que se empeñó en muleterar en los medios. El toro se iba a las tablas y el de Barajas desistió. El sexto de la tarde también quería a la puerta de chiqueros. Protestaba y tenía media arrancada. Al menos López Simón lo intentó meter por abajo, obligándolo. Una toma y daca que quedó en prácticamente nada.

El presidente, Juan Carrero, cambio el tercio de banderillas en el tercero con dos entradas. Se sigue apostando por simplificar el espectáculo.

1 comentario

  1. Sí que tuvo vd. en la plaza. Me gusta su descripción y sus comentarios ,que es otra cosa y que muchos de los críticos no suelen hacer. Le seguiré en este medio, que no conocía.

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