Hoy en la sección de rincones un tanto solitarios traemos a nuestra Jerezania una estampa preciosa como es la plaza Plateros totalmente desierta, con el efecto brillante del agua tras el riego de la mañana.

La plaza Plateros, hace años, mantenía una fuente que en una de las intervenciones urbanísticas a la que fue sometida la zona se eliminó. Una fuente que estuvo durante algunos años situada en la zona de confluencia entre Pizarro y el tramo final de la calle Ponce, también llamada como Pozo del Olivar.

Volviendo a la plaza Plateros, habría que indicar que es un nombre que recibe el enclave por ser lugar gremial donde debían de estar los talleres de plateros más importantes de la ciudad. Al fondo se divida la torre de la Atalaya, o torre del reloj de construcción civil y encuadrada en el ámbito del gótico mudéjar. Construida en el siglo XV con una clara función de vigilancia ante posibles ataques del exterior a la ciudad dado su privilegiado emplazamiento.

La plaza Plateros, uno de los lugares más céntricos de Jerez y zona céntrica donde se respira un gran vida tanto en la mañana, con el continuo paso de jerezanos, así como por la noche con lugares conocidos de copas y tabancos.

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