Juan Peña emplatando unas ricas endívias rellenas.
  • Un rincón muy jerezano donde rige la convivencia y la gastronomía

  • La asociación lleva con orgullo el nombre del tenor Ismael Jordi


Todos los jueves al mediodía, la sede de la Asociación Lírico Cultural Gastronómica Xerecista Ismael Jordi huele que alimenta y a jerezanía pura. A Jerez en mayúsculas. Hoy, el amigo Genaro ha preparado ‘papas’ con chocos (la tertulia posterior a la comida estuvo sostenida sobre el debate de la cantidad de chocos que tenían las ‘papas’). Javier ha preparado el postre. Un rico bizcocho adornado con frutas de temporada del trópico: a saber kiwi y mango. Y Juan Peña emplata, cumpliendo con una función imprescindible en la cocina de alta escuela como es ejercer de ‘pinche’.

A partir de las tres de la tarde van llegando los comensales. Una mesa larga los acoge con algunos platos de aceitunas, pan, picos y algo de embutidos. Son los entremeses. El Tío Pepe que no falte ni la botella de Beronia. Y así, el comedor, que está decorado con carteles de actuaciones del jerezano Ismael Jordi, va tomando vida. Convivencia y gastronomía, le comentan al cronista. “Y ser buena gente. Si no, no tienes plato en esta mesa”, asegura uno de los socios. La mejor de las comidas es una receta con dos ingredientes: el buen ambiente y la sonrisa.

Se trata de la Asociación Lírico Cultural Gastronómica Xerecista Ismael Jordi –que tampoco es largo el nombre-. Todos los jueves se abre la cocina y se preparan, al menos, veinte raciones. Los socios son catorce pero siempre se cuela algún invitado como es el caso del privilegiado cronista que ayer compartió mesa y mantel. Al frente de la asociación como presidente, Paco Valenzuela. Ayer tenía un encuentro de médicos en Madrid y no pudo venir al almuerzo. De segundo de a bordo, un nombre histórico en el fútbol jerezano: Felipe Quintana. Ayer, contador de trocitos de chocos en cada plato para verificar un buen reparto del dulce majar de la Bahía.

El grupo se formaliza hace unos cinco años. Prácticamente todos son aficionados al deporte rey y con una trayectoria como jugadores o como técnicos. “Llevamos cincuenta años conociéndonos”, aseguraba Genaro. Así que tras quedar un par de días en casa de Quintana para comer decidieron hacer la sociedad gastronómica. Y vaya si les ha salido bien a tenor de lo sabroso que estaba el plato.

asociacion-gastronomica-ismael-jordi-jerez-2Servidor, gracias al amigo Genaro, estuvo presente y dirigió unas palabras por voluntad unánime de los comensales: “Es mucho más agradable fundar una sociedad gastronómica que una cofradía”, dijo un servidor. Así que desde estas páginas les doy la gracias a todos por acogerme en tan buen talante y ser tan buenos anfitriones.

Al fondo de todos estos lazos de amistad, la figura de Ismael Jordi. Uno de los grandes de nuestra ciudad. Un grandísimo artista y una mejor persona. Jordi, ya sabemos que proviene del mundo del deporte y del fútbol. Fue un chaval que despuntaba y era conocido por este grupo de amigos que durante años han formado parte del cuerpo técnico del Xerez. Alfredo Kraus le escuchó dar la octava alta de una nota con tan buena afinación que así fue como se convirtió en lo que es, uno de los más cotizados tenores del mundo.

Paco Valenzuela, Felipe Quintana, Roberto Tocón, Manuel Cabrales, Genaro Benítez Gil, Javier Alvarado, Enrique, Ignacio y otros muchos más que cada jueves se reúnen con la única intención de cultivar la convivencia y comer juntos. Todo exquisitamente medido en materia de calorías. Con las proteínas, los hidratos y el azúcares necesarios. Comida de cuchara. Todo sano. Como la amistad de estos buenos jerezanos que tuvieron la feliz idea de reunirse cada jueves para convivir con un plato por delante.